Monday, June 30, 2008

Catalepsia

En medio del denso humo de los cigarros baratos que inhalo y exhalo todas las madrugadas, miro en el acto que el peor enemigo del pasado son las memorias. Sería por eso, o porque el amor es quizás el único sentimiento que nos permite mirar la vida, un acto primigenio a la realidad... que en esas madrugadas regreso vez tras vez a aquella tarde en que me descubrí en medio de un jardín de jazmines, impregnados de ollín, de humo y de calle. Mis ojos poco a poco se vuelven blancos, trato de reconstruir la historia, las historias, las verdades y las mentiras, pero no soy capaz... me he sumido en catalepsia... me duele lo que no es cuerpo.


Friday, June 27, 2008

Ella

Cuando el destello se apoderó de mi vista no fui capaz de emitir palabra alguna, millones de pensamientos eclosionaron como semillas en prados fértiles, fue uno tras otro, incontenibles, marchando como ejércitos de pies filosos, lacerando las paredes con un ritmo hermoso y con la cadencia de las aguas en verano.
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Nunca me había sentido así, tienes razón... en todo. En una sola tarde me has enseñado lo que no he aprendido en toda mi vida... Y vuelvo a decirte que eres excepcional, inaudita, fuera de toda lógica...
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El tiempo pondrá las cosas en su lugar... mientras tanto, permíteme quererte, dame vida, préstame tu historia y yo te presto la mía... juntémoslas, caminemos juntos...

Wednesday, June 25, 2008

Quizás...


... mañana se rompa el esterotipo, el molde y así resurja un destello de luz, libertador, fresco.

Hoy no hay mucho qué decir...

...esperaré.

Tuesday, June 24, 2008

El juego social de la concurrencia y del status

El consenso y todos sus derivados me tienen en el hastio... no puedo ponerle tildes a las palabras.

Y de pronto todo se vierte en su sitio, como una especie de despliegue, un choque de placas tectonicas concluyendo, aun despues de todo el dano, en la calma... el silencio del sepulcro... un adios y unas palmadas en la espalda.

Monday, June 23, 2008

Amelia

Me recuerdo sentado en el suelo, respaldado en el sillón plastificado… los dos, mi padre y mi madre me observaban nerviosos, sus manos se perseguían una a la otra, a veces entraba al juego la boca, que mordía alguna mano, algún dedo, alguna uña…
Yo comenzaba a sentir su ausencia, a sufrir su ausencia, no sabía qué era lo que oprimía mi pecho, creo que sentí lo que sienten aquellos a quienes se les “sube el muerto”, no podía pensar, ni hablar y mis manos tampoco encontraban su sitio. Lo inevitable estaba pasando, me moría por dentro; mi primera muerte, estando por cumplir los 5 años.

No pude contener más ese mar de aguas turbias, se vino el alarido, el terror y el odio, de golpe, tan temprano, hacia todos…

Lo supe aunque intentaron ocultármelo, desde antes de que se enteraran mis padres… ella se iría, lejos muy lejos, a buscarse, a buscar, a tratar de encontrar… me abandonó, se abandonó y se transformó. Aún recuerdo su figura lavando trastos, llorando, con la cabeza fija en el agua, restregando con la esponja las ollas y los platos limpios, era su fuga, su escape, creo que le confortaba el sonido del agua y el vaporcito en la cara.

Esas noches dormía abrazado a ella, enteramente, quería fundirme a su cuerpo y así, que me llevara con ella. Cuando se separaba por un momento, me preparaba y entrenaba para cuando se fuera de verdad, intentaba pensar en cómo sería su partida. Mis preguntas eran las mismas siempre, y la que surgía sin excepción: ¿Se despediría de mí al partir?

No fue así, y ahora, sentado en el suelo, teniendo como respaldo mi cama, pienso en ella, no la he visto, desde hace mucho, se ha ido al lugar de los olvidados, se ha perdido en un mar de historias que no me gusta contármelas de nuevo, ni contárselas a nadie. Se su historia, y sé cómo es su vida… no me interesa abundar, pues la historia que ella tenía conmigo era la única que me importaba, se ha ido.

*
Dejé de creer en todos y en todo,
lo único que tenía era miedo y sobresaltos por la noche…
sudores sin pesadillas, sueños neutros, nada de nada.

*


Si un día te vas… si decides partir, despídete, concluye la historia debidamente.

Saturday, June 21, 2008

I. Una serie de respuestas a preguntas nunca formuladas.

Cada palabra guardada pesa como piedra...
petrifica todo dentro de mí.
Forma baldosa a baldosa un muro impenetrable.

De estas paredes no puedo salir y nadie puede entrar...,
construí esta estructura para mantenerme dentro,
escondido de tí...
hoy me he dado cuenta que todo este tiempo
has estado dentro, conmigo, en mí.

He dejado todo fuera... menos a tí.

Deseo con fuerza que el tiempo y sus caricias
hagan de este muro cúbico polvo de arena...
que vuele lejos.... y libres, juntos estemos.

Friday, June 20, 2008

I.

El sonido de las manecillas del reloj se apoderaba del silencio de la noche, mis dedos laceraban mi pecho, intenté abrirlo, buscarte dentro y abrazarte. Busqué la forma de materializarte, sacarte de la ausencia y hacerte presente, palpable, conocible, existente. Por lo visto, he fallado... sigues allá, en las sombras, en ciénegas húmedas rodeada de irreconocibles figuras.

He dibujado patrones en mi pecho, planos, mapas... he trazado inclusive el plan de fuga. He vislumbrado uno que otro crimen que nos dará la libertad y un futuro lleno de años y de historias. ¿Te imaginas huir de la mano, inventarnos el uno al otro, conocernos las virtudes y arrancarnos la verdad de nuestro cosmos psiquiátrico?

Cataléptico
anacrónico
disléxico
muerto
insano
soy

Has emergido de las aguas, una mezcla extraña de fantasía e infantilidad... Tienes nombre, un séquito de letras que forman la más libre de las canciones... hay colores también. Olores de pino, de manzana y de chocolate. Sabores, aún desconocidos... Temperaturas variables.







No huyas,
aparece,
ven.

Thursday, June 19, 2008

I.

Hoy en la calle opté por cerrar los ojos. Me decidí a dejar pasar y dejar hacer, una traición a mí mismo.

Un mundo
entre las hendiduras del pavimento
una idea vagando como polvo,
tres pesos en la bolsa.

Cuando me percaté de que mi cuerpo se acercaba a tu imagen, alcé mi vista al cielo, recordando cómo han sido estos últimos días, los olores, los matices y las gotas de café excéntrico entre mis barbas. Lo he visto todo, desde tus labios en mis sueños, hasta tu voz en el agua que moja mi frente. Paraísos grises, emancipadores y llenos de tiza y de carbón. Una alfombra por cielo y tres redes como piso... el prestidigitador de las masas informes...

He empezado
a sentir cómo la sangre cabalga entre fango
pretendo contraer
los músculos
intento recorrer
tu piel ausente.

La saliva comenzó a fluir a borbotones, no se detiene en las paredes bucales... me desespera, me hace sentir heridas, como aftas... heridas como pus y como anticuerpos. Habitación de mentiras, de historias sinsentido, productora de farsas y materia, instrumento grueso de crueldad y de sarcasmo... Por qué tuviste que meterte en mi camino, sin preguntar y abruptamente?

Ahora él me observa con un rictus de dolor
como si le hubiera traicionado
como si fuera mi amigo
como si me debiera
importar su
estúpida
vida.

Me voy a tatuar tu nombre, entre crisantemos y gente sin rostro.

Wednesday, June 18, 2008

I.

Siento el tibio sol
un manto de oro, tú.
El pez me besa.

Tuesday, June 17, 2008

III.

Últimamente la sonrisa se ha ido torciendo, se ha transformado en un símbolo extraño, no lo puedo descifrar.
Tanto las facciones como las líneas de expresión no son lo que eran, ni la piel, ni las manos, ni las uñas. El cabello ha ido cayendo poco a poco, huyendo de la cabeza como despavorido.
Faltan pocos días para que parta y los dedos golpean el escritorio, cada vez con más fuerza, han sangrado en él, han manchado de rojo la superficie aburrida y fría de ese madero transformado.

¿Qué hará sin mí?
¿Qué hará de mí?

El cansancio ha aparcado en mi cuerpo, se ha estacionado de manera crónica. Siempre pensé que no funcionaba algo, pero me es incomprensible todavía. Pienso todos los días en viajes y en personas y en todo menos en mí. Mi vida se ha ido construyendo recuerdo a recuerdo, el presente no importa... tú eres un recuerdo, una imagen borrosa a la que deseo con todas mis fuerzas darle vida.
Ayer, postrado en mi lecho pensé en todo, desde los días en que escuchaba susurrar al mar tus palabras de miel, hasta el día en que me golpeaste brutalmente con ese machete mellado, oxidado y lleno de sangre. Ayer, recordé como saqué una por una las pestañas de los párpados, cómo arranqué una a una las uñas de mis dedos... cómo rocié mis dedos y mi carne viva con cloro y los tallé.

Hoy, sentado de nuevo aquí, con los dedos de las manos echos trizas, quise tomar las pastillas, pero recordé que no tengo boca, ni orificios ni nada... recordé que no tengo cuerpo... que quedó postrado en la cama y en ayer.

Regresa... no te vayas.

Tuesday, June 10, 2008

II.

Todo se veía en tonos grises azulados, el color de las noches de ciudad, supliendo a la luna, muchas lunas artificiales.
Había estado peleando con mis amigos, les estuve reprochando cosas del pasado sin ningún derecho, y se molestaron. Dejaron que me fuera solo y ebrio, enojado y lleno de rencor.
Cuando crucé el puente que lleva a mi casa, justo por las dos inútiles glorietas que estorban en el pequeño boulevard, la miré, frente a frente y de manera irremediable.
No supe qué hacer, aunque esta aseveración sea algo ambigua, porque no se puede estar preparado para algo inesperado, y mucho menos, para algo no deseado. Las manos empezaron a expeler humedad, y mi vista circundaba todo menos su rostro, no sabía en dónde posar mi vista sin que fuera obvio mi temor y mi vergüenza. Tomó mi mano y dijo una serie de improperios, banalidades y frases quemadas, sobre mi estado actual, mi vida actual, mi trabajo actual, todo sobre mi actualidad, parecía que no quería llegar al punto irremediable en el que se dio nuestro rompimiento.
Todo está bien, pensé para mí, como buscando una frase que acallara cualquier sonido posterior que pudiera emitir. No la encontré (la frase) y de pronto me miré sumergido en una discusión tierna pero enérgica sobre aquél suceso. No dije nada, no encontré palabras para explicar mis procederes, nada que pudiera dar una semántica lógica de todos aquéllos actos que tanto turbaron la paz de nosotros y de los que nos rodeaban.
Intenté detenerla, poner un alto por primera vez en todos estos años, exhalar todos los alientos contenidos y todas las excusas habidas... fue imposible, mi voz se veía opacada por el ruido de los carros que transitaban bajo el puente, mismos que formaban una especie de sinfonía oscura y macabra junto con el llanto del viento de las madrugadas de otoño. El frío se hacía cada vez más intenso y mis oídos dejaban poco a poco de captar cualquier sonido.
Miré mis manos y capté como se mimetizaban con el ambiente, también mi cuerpo, también ella; el sonido de los carros cada vez cedía más al chillido de los vientos, mi vista se encontraba ya cubierta por una fina tela de algodón... la ceguera de nuevo, el descanso otra vez, y con este, el silencio y mi regreso al mundo de los olvidados.

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Monday, June 09, 2008

I.

Me dije, "es tarde y no hay forma de llevar las cosas de vuelta a su lugar". Comprendí que, si bien no era demasiado tarde, el tiempo ya había hecho mella sobre todo este asunto. Fueron dos semanas de agonía, de dudas y de recortes pegados uno a uno, con la hilación que tienen las telarañas, entretejidos pensamientos y sentimientos, un telar de presiones y de cuestionamientos repetitivos.

Era ya una forma de rechinado que erizaba mi cabello, mi piel y todo mi cuerpo. Ya crispado, seguían los temblores y las imágenes futuras de un irremediable rompimiento, con ella, con todo y para siempre.

Las verdades no deben ser así, las mentiras mucho menos, pero es idílico pensar en verdades idílicas, cuando todo lo que sentimos se ve identificado con pasmos oníricos y catalepsias existenciales. Al menos esta es una de esas verdades que, aparte de hacer daño en varios sentidos, irrumpió en la paz de diferentes vidas.

Todo llevaba un ritmo placentero, de sonrisas, descubrimientos, timidez y pasión. Hoy por hoy, es un sabor amargo tras otro, pasos en falso, mentiras, promesas, intermediarios y verdades hirientes. Ella es hermosa, en todos los sentidos, es encontrarle sentido a las cosas y es petrificarte al verla y abrazala, acto éste último que sólo sucedió en una ocasión, jamás otra ni otras, pero que bastó para sumergirme en el caos que conlleva el prohibido enamoramiento de dos personas que no tienen nada en común más que el gusto del uno por la otra.

Los días transcurrían entre preguntas y respuestas, mensajes ocultos y evasivas, toqué su pecho y ella el mío, ahora los dos nos hemos agredido y ofendido sin palabras, con actos diletantes y pasos de infante perdido. Las palabras no se pueden tomar de vuelta, lo he dicho mil veces, y lo que es evidente no está sujeto a comprobaciones infantiles... es ese incansable éxodo en el terreno baldío de las dudas y las respuestas, que siempre se quiere recorrer. ¿Se necesita comprobar lo evidente? Y si es de ésta forma ¿Cuál es el sentido de llegar a eso?

Tengo un dolor de cabeza con el que ya no puedo lidiar, he intentado todo, desde el profiláctico que utilicé para la migraña, como los comunes, desde aspirinas hasta cannabis. Tengo un dolor de hombro intenso, parece como si cargara mi dolor junto con el de otros y otras, y mi humor se encuentra tan viciado, roído, maltrecho y crispado como siempre, sólo que peor, ahora duele. No hay atenuantes...

Hoy quisiera morir. Partirme en dos, y vivir dos vidas, o tres o quizás cuatro. Está en mis genes, es intrínseco a mí. Echar mano de máscaras y mascadas, danzar de manos, perpetuar el espectáculo, morderme los dedos, comer mis manos y eructar verdad.
La parálisis me hace anclarme al suelo, sin raíces y sin destino. He visto recorrer con la mirada de un loco a todos mi cuerpo, he visto despotricar mentiras sobre mis ramas y sobre mis grietas. No he visto la gloria, sin embargo, he estado allí.

Sabes, hoy me dolió de nuevo el pecho. Añoré que fuera el principio del final, pero como todos los días, sólo fue una falsa alarma. Dios no utiliza la seriedad en sus asuntos, se mofa de nosotros de la imagen que le hemos dado, de la fuerza con que lo invocamos y el volúmen con el que le rogamos clemencia. El síndrome de estocolmo se encarga del resto, de darle vida a ese personaje y de darnos el sentido de nuestras vidas.

Wednesday, June 04, 2008

Miércoles

Ese día abrió los ojos y, con la tristeza que producen los hospitales, expresó: "Las cosas no andan bien, desde hace meses, me siento como en el último de los callejones sin salida. He experimentado tantas cosas, como la desazón, el dolor reumático y neurológico, el dolor de la psique y el remordimiento que no para de lacerar con su filo profundo. Hoy siento cómo los poros de mi piel se empiezan a dilatar, se abren como permitiendo el paso a un ejército preparado para una guerra a muerte. Pero no, eso no se compara con lo que me ha traído aquí, son años de mentiras, años de achaques y años de miedos y penumbras... Quisiera no haber abierto los ojos hoy, quisiera no haber tenido la oportunidad de pensar en lo que estoy pensando... en lo que no tiene nombre."
Pero esas palabras no explican lo que realmente sucedía, es necesario remontarnos unos días atrás, cuando su cuerpo todavía no expelía ese olor a carne podrida, ni los gusanos dilataban los poros de su piel, olvidada en aquél cuartucho infestado de garrapatas, polvo y agonía.
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Monday, June 02, 2008

Buscando (un nombre a lo que está sucediendo)

Hoy encontré el sentido que habían perdido las cosas
lo encontré entre multitudes de chapas y de negro
eclosionaron esporas con sonrisas y con filos
hipodérmicas serpientes mordieron mis manos, las marcaron

hoy, la intoxicación es evidente,
el delirium tremens se pasea sin decoro por las habitaciones de mis muertes...
es, no sólo un huésped, sino un prisionero que ha llegado a perpetuarse a sí en mí.

tus manos, aún desconocidas para mí, como tus pies...
han rodeado mis dedos con los suyos, dedos suaves, dedos libres...
tu sonrisa se mantiene flotando entre recuerdos de vidas nuevas... lluvia para refrescar el ambiente roído por los drones inertes.

es tarde y somos atemporáneos,
no hay lugar, quizás por hoy para hospedarnos, prisioneros uno del otro...