Friday, June 20, 2008

I.

El sonido de las manecillas del reloj se apoderaba del silencio de la noche, mis dedos laceraban mi pecho, intenté abrirlo, buscarte dentro y abrazarte. Busqué la forma de materializarte, sacarte de la ausencia y hacerte presente, palpable, conocible, existente. Por lo visto, he fallado... sigues allá, en las sombras, en ciénegas húmedas rodeada de irreconocibles figuras.

He dibujado patrones en mi pecho, planos, mapas... he trazado inclusive el plan de fuga. He vislumbrado uno que otro crimen que nos dará la libertad y un futuro lleno de años y de historias. ¿Te imaginas huir de la mano, inventarnos el uno al otro, conocernos las virtudes y arrancarnos la verdad de nuestro cosmos psiquiátrico?

Cataléptico
anacrónico
disléxico
muerto
insano
soy

Has emergido de las aguas, una mezcla extraña de fantasía e infantilidad... Tienes nombre, un séquito de letras que forman la más libre de las canciones... hay colores también. Olores de pino, de manzana y de chocolate. Sabores, aún desconocidos... Temperaturas variables.







No huyas,
aparece,
ven.

1 Comments:

Anonymous Anonymous said...

Te extraño como no tienes una idea.
Cada letra tuya lacera pedacitos de mi corazón.

11:12 PM  

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